loader image

El resurgir del color. Las limpiezas, pruebas y ensayos.

En esta ocasión os traigo un artículo muy visual. Como bien se expone en su título, el color es el que manda. El descubrimiento de cómo eran aquellos tonos, no pasa desapercibido ante nosotros cuando nos encontramos con fotografías que nos atestiguan lo más sorprendente de toda intervención en restauración: el antes y el después.

Haciendo una selección y escogiendo algunas de las obras con las que he tenido la oportunidad de trabajar, os traigo un repertorio de documentación gráfica obtenida en los procesos de intervención, donde me he centrado en la limpieza; el proceso por excelencia. No obstante, en siguientes artículos, os hablaré de los procesos de restauración, incluido el del tratamiento de los soportes, dado que tienen una igual o mayor importancia. Esa faceta también os la enseñaré.

Pero ahora ¡disfrutemos! En las siguientes secuencias vamos a detenernos en cómo el color reaparece en todo su esplendor, mostrándonos todos sus tonos, y dejándonos ver incluso rasgos tan bonitos como la propia pincelada. Son estos detalles los que hacen que una obra posea calidad artística. El devolver lo escondido es uno de los mayores placeres de esta profesión. No por eso significa que una limpieza sea fácil, al contrario, este proceso está repleto de pruebas y ensayos previos que nos dirán con qué disolvente o mezcla de éstos, eliminar la suciedad compuesta por barnices oxidados y repintes. En ocasiones encontramos todo esto junto.

Una vez tengamos la  respuesta, comienza el proceso. Cautela, paciencia, respeto, siempre teniendo esto en cuenta, y una mezcla de privacidad e intimidad con la obra, entendiéndola, hacen que poco a poco se descubran esos tonos y pinceladas que a nadie dejan indiferentes. La verdad que, si con algún momento tengo que  quedarme, sería el de estar a solas con las obras. Es una sensación muy gratificante.

A continuación os expongo esta galería. Espero la disfrutéis tanto como yo disfruté en su momento de todos estos procesos. Son los avances y resultados, una documentación que se guarda y posteriormente se difunde con una puesta en valor,  para un mayor entendimiento de la intervención realizada.

En esta limpieza puede verse el proceso realizado en el rostro, donde hay una «limpieza a mitad», en el que la simetría y lo oscuro, de lo ya recuperado, se delimita. Los tonos que aparecieron llegaron a dar resultados sorprendentes, como las pequeñas pinceladas que remarcaban cada pelo, así como las veladuras que bordeaban y realzaban la cara. Lienzo del «Cristo Salvador», perteneciente a la colección del Convento de los Carmelitas de Úbeda.

Los tonos hicieron lo propio en la siguiente secuencia. En esta otra obra, cargada de luz y colorido, fue muy notable su limpieza, ya que la suciedad que la cubría era una espesa capa de barnices oxidados que habían virado a oscuros. Aparecieron los tonos originales vibrantes, llenos de matices, que incluso en zonas dejaban ver algunos empastes (pinceladas con materia obteniendo un relieve en su secado). Lienzo de «Santa Ana con la Virgen Niña», perteneciente a la colección de los Carmelitas descalzos de Úbeda.

Los detalles son la calidad artística de la obra de arte. En estas fotografías se aprecia la aparición de letras, preciosamente pintadas, con una fina caligrafía. Así como el rostro y gesto del Niño Jesús que aparece en el centro del corazón de la Santa. Sin duda una pintura de una muy buena calidad. Lienzo de «Santa Gertudis Magna», perteneciente a la colección de los Carmelitas de Úbeda. Actualmente en la iglesia de la Purísima Concepción de Baeza.

En la composición de muchas obras nos podemos encontrar con varios niveles distintos. Se trata de distintas escenas que complementan la iconografía de lo que viene a significar la pintura. Durante las limpiezas de estas, encontramos con que por lo general los tonos suelen ser distintos, mostrando diferente luminosidad. Es el caso de esta otra obra, donde su parte inferior, cargada de detalles simbólicos, aparecían durante este proceso con una claridad mucho más acentuada. Lienzo de «La Trinidad», perteneciente al Convento de los Carmelitas de Úbeda.

En el caso de las limpiezas de dorado, el brillo de este sale a relucir y es donde se puede apreciar la calidad del mismo, como ocurre con este relieve. Se trata de una talla en madera dorada, la crestería de un gran espejo. Durante el proceso de limpieza eliminé un barniz espeso que se dio con el fin de proteger el dorado, pero que con el tiempo amarilleó la superficie dejándola mate y perdiendo su brillo. Pieza perteneciente a una colección particular.

En el caso de obras escultóricas de bulto redondo, las limpiezas de las policromías suelen estar sujetas a otros estándares, como por ejemplo, cuál es su función. En el siguiente conjunto escultórico, este Belén Napolitano, el proceso recuperó una genial tonalidad y dotó a las distintas figuras de una gran naturalidad. Conjunto perteneciente a una colección particular de Linares.

En el caso de esta otra talla en madera, una Santa Bárbara, la acumulación de repintes habían generado una visión muy oscurecida de su conjunto, cambiando completamente su apreciación visual original. La eliminación de todas estas capas de pintura ha permitido recuperar su tonalidad, incluso algunos dorados con decoración incisa. Este proceso fue prácticamente completo en toda la superficie, dado que se encontraba completamente repintada. Imagen de «Santa Bárbara», perteneciente a la Parroquia de Santa Bárbara de Linares.

La Imagen de San José, fue otra talla en madera policromada que se encontraba completamente repintada, salvo partes tan significativas como el rostro donde los repintes eran menores. Esta acción viene dada por el estado de deterioro que una obra puede alcanzar, mostrando pérdidas considerables y llevando a actuar de forma apresurada y errónea sobre ella. Es un hecho que se repite. En este caso, la obra recuperó sobre todo los tonos de su manto, con sus matices, así como toda su peana, donde aparecieron dibujos asemejando un pequeño campo. El Niño Jesús, también tenía repintes localizados en cara y cuerpo. Talla de «San José», perteneciente a la Parroquia de San Bartolomé de Villarrodrigo.

Por último, os traigo procesos de limpieza sobre piedra. La piedra es un material distinto, poroso y complicado de volver a retornar a su estado inicial. Su limpieza es exigente y el tiempo invertido en la realización de esta, es mayor, dada la dificultad de poder extraer estas capas de suciedad. Aún así, no es del todo imposible. En las siguientes fotografías se puede ver la limpieza, por un lado, de carbonataciones, donde fue posible recuperar su estrato original. Y por otro, la limpieza de piedra policromada, una dificultad más añadida al proceso, pero aún más notable, dado que se recuperaron los tonos que aún se conservaban, bajo capa de cal y mortero. Eso sí, la calidad del tono se recupera pero con un nivel algo inferior al que pudo tener en su origen. El tiempo transcurre para todos. Limpieza de las carbonataciones de la fuente de Santa María de Baeza (izquierda). Limpieza de la talla en piedra policromada de la Virgen de la Piedad, portada del Convento de las Dominicas de Torredonjimeno.

Natividad Poza Poza. Conservadora y Restauradora de Bienes Culturales.  

Más del autor

Publicaciones relacionadas

¿Qué te gustaría ver en los posts?

¡Cuéntanos!

Últimas publicaciones

¿Qué pasa con la Música en los Goya y otros premios?

¡Muy buenas a todos! Bienvenidos de vuelta una vez más, aquí estamos, y aquí nos adentramos en la sección de música. Hoy vamos a...

Adiós a los enanos de Velázquez en el Museo del Prado

¡Buenas tardes artistas!Hoy os vengo a hablar de un tema que ha salido en varios medios en las últimas semanas. Como veis en el...

Fracasar en pleno siglo XXI es triunfar

¿Abrazar el fracaso es ahora el nuevo punto de partida para comenzar una nueva senda? Cuantas veces hemos escuchado la frase “persigue tus sueños...

¿Quieres estar al tanto de nuevas publicaciones?

Se el primero en enterarte de nuevas publicaciones, reviews, noticias y mucho más.