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Yo y el teatro, el teatro y yo

¿Qué tal estáis lectores de esta comunidad artística? Os mentiría si os dijera que este artículo lleva mucho tiempo pensado y está escrito con mucha anticipación. La inspiración a veces cae por su propio peso. Simplemente la rutina, la velocidad del día a día nos impide pararnos a reflexionar. Esa rapidez e instantaneidad con la que la vida, el trabajo y los estudios nos marcan el compás, nos impiden que desarrollemos nuestra creatividad de la forma que nos gustaría. En ocasiones se nos exige una forma de extracción tan rápida, tan inmediata, tan automatizada que a veces, poco meditada, no somos conscientes de lo que hacemos o del grado de compromiso que tenemos con las cosas.

Es por ello, por lo que en este artículo he decidido parar mi tiempo, mi rutina, pausar mis trabajos de la universidad,  con el fin de utilizar este espacio para reorganizar mi vida y contaros en qué ando ahora mismo y por qué os cuento lo de la inspiración y la creatividad.

Este curso académico 2021/2022 estoy realizando un segundo Máster Universitario en Teatro y Artes Escénicas en la Universidad Complutense de Madrid, y os preguntaréis, a qué viene esto, pues bien, si recordáis mi primera publicación del día 15 de febrero del 2021 – fecha de arranque de mi sección de Teatro y Performance en esta revista – (https://artoyclaro.com/publicaciones/teatro-performance/2423-2/) os hacía un pequeño prólogo de lo que iba a ser esta sección, de lo que para mí es el mundo escénico y lo que pretendía trasmitiros. No sé si lo estaré consiguiendo o no, pero para mí, sin duda alguna este espacio, es un motor, un diario, que mensualmente me permite recoger por escrito aquellas inquietudes que rondan por mi cabeza día tras día.

Con la realización de este máster he disipado las dudas que tenía con respecto a dedicarme o no al mundo del teatro y a las artes escénicas, porque si conocéis este mundo o estáis dentro de él, sabréis lo difícil que es hacerse hueco dentro de este – pero seguiré luchando por poder ser partícipe de este mundo y crear arte y cultura a través de este medio. Sí, crear, eso es lo que me gusta. Me gusta pintar, cantar, bailar, etc. aunque estas artes no son en especial un don que la vida me haya otorgado, no quiero decir que el teatro sea mi mayor don o que yo sea el mejor actor, ni mucho menos, aún tengo mucho en lo que formarme y aprender. Sin embargo, traigo de nuevo una frase que recogí de un amigo y que os reflejé en la primera publicación que podéis volver a ver en el enlace anteriormente indicado:

Y claro que me queda mucho por aprender, y hasta el día que me vaya estaré         aprendiendo.

Pero si hay algo que me guste más de este máster es que en algunas asignaturas nos tienen al límite creativo, personal, actoral e interpretativo. Con esto quiero decir que sustentados de una base teórica y fundamentados por los genios del arte escénico y la dramaturgia teatral, el equipo docente nos propone trabajos en los cuales el alumnado tiene, tenemos, que escribir nuestros guiones, nuestros monólogos, llevarlos a escena, interpretarlos de manera individual y colectiva. Nos enseñan a trabajar en equipo, equipos multidisciplinares, etc. También nos enseñan a crear escenografías, analizar los textos dramáticos para un mayor enriquecimiento de la pieza teatral, etc. Con toda esta parrafada quiero decir que hacía mucho tiempo que no recibía tantos estímulos creativos y sentía tanta necesidad de buscar la inspiración hasta en las cosas más insignificantes y cotidianas de mí día a día.

El pasado 9 de noviembre de 2021 estuve visitando y disfrutando de la exposición de René Magritte en el museo Thyssem-Bornesmiza de Madrid (https://www.museothyssen.org/exposiciones/maquina-magritte) disponible hasta el 30 de enero de 2022. Este pintor surrealista utiliza este sistema de deconstruir, descontextualizar los objetos cotidianos del día y emplearlos en su arte para ofrecer nuevas lecturas y nuevas visiones. Al visitar la exposición – que por cierto reconocimiento a todo el mundo que la visite porque no dejará indiferente a nadie –, comprendí que todo cuanto somos o nos rodea, puede ser motivo de inspiración y que todo depende de cómo miremos el mundo. Este mensaje es algo que cuando ya estaba estudiando la carrera de Historia del Arte en Jaén  comprendí, pero debido a estos tiempos convulsos y difíciles había olvidado.

No obstante, a veces, esa sobre carga y esa puesta al límite nos lleva a que nos dificulte el poder crear de manea libre, puesto que muchas veces estamos sometidos a la presión, a unos tiempos y a unos requisitos que se nos imponen. Es por ello, por lo que en este artículo he necesitado expresar estos acontecimientos ya que, aunque feliz, siendo consciente de que este es el camino que quiero seguir y que considero que es el correcto, a veces los bloqueos mentales y creativos suceden y no pasa nada por tenerlos, el primer paso es asumir que se tienen y salir a buscar estímulos. Afortunadamente, vivo rodeado de personas y de un ambiente creativo y cultural muy potente y, en mi caso, en muy fácil reencontrar el rumbo cuando me desoriento. Pero cuando mi estado emocional necesita disfrutar y conectar con el Nico solitario, es un proceso que no siempre se resuelve del mismo modo. Pero como también os he comentado ya alguna vez que otra, EL ARTE SANA Y CURA. Y a mí siempre me funciona eso.

Me gustaría acabar este espacio con una cita de Arthur Miller. Esta cita la utilicé en mi defensa el día que leí mi trabajo final de grado en Historia del Arte, me resultó algo complicado sacarlo adelante, pero al final todo salió bien. El pasado octubre defendí mi trabajo final del máster en Gestión cultural y de igual modo, tuve algunas complicaciones para su elaboración y defensa, finalmente, todo salió bien y otra etapa más en mi vida académica resuelta y cerrada. Sin embargo, en este nuevo máster que estoy llevando a cabo, me he prometido a mí mismo que este trabajo será mi línea laboral y que tengo que disfrutarlo, tarde más de lo previsto o más tiempo del que supone el curso académico correspondiente y es que, enlazo con todo lo que os ando contando párrafos anteriores. La inspiración, la creatividad y la elección de los temas de los trabajos que llevamos a cabo en nuestras vidas, deben proporcionarnos una estabilidad y un disfrute, al margen de lo complejo, extenso, etc. que sea finalizarlos. Pero si algo he aprendido en este tiempo es que todo queda registrado en nuestras mentes y se almacena en nuestra mochila vital. No todo sucederá como queremos y no siempre se conseguirán las cosas, ni a la primera, ni a la última, pero intentarlos hasta agotarnos debe ser siempre nuestro primer pensamiento.

La cita dice así:

El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrente a sí misma.

Arthur Miller (Dramaturgo, 1925 – 2005)

Telón final

The show must go on

El espectáculo debe continuar

Nicolás Gallego Fernández

Fotografía de Natalia Vázquez (@elmundodenalia)

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